La Profesión de herbolario es una de las más antiguas de la humanidad. En Grecia existían los "rhitzotomii" cortadores de raíces y luego a Roma los "rhitzotomas" quienes recogen las raíces, diferenciados de los "pharmacopolas" que estaban situados en un lugar fijo o una tienda donde había diferentes sustancias.

En la colonia de Barcino, también existían "herbario" que llevaban a vender las hierbas que recogían ellos mismos en los mercados, sobre todo durante las fiestas florales dedicadas a la Flora. Establecían sus tiendas ambulantes rodeando los foros y las termas, que eran los lugares más concurridos.

Después de la Guerra del Francés se establecieron los primeros herbolarios, ya en tiendas fijas.