VITAMINAS DEL GRUPO B

A inicios del siglo XX, Funk descubre que la levadura de cerveza y el salvado del arroz son ricos en una sustancia aminada hidrosoluble que es la que provoca la mejoría de los síntomas neurológicos y dérmicos causados por una alimentación exclusivamente refinada. Al principio se creyó que se trataba de una sola vitamina, pero, a partir de los años veinte, se realiza un análisis exhaustivo y se divide en varias vitaminas del grupo B.

 

Denominación

Todavía hay gran confusión en la denominación de estas vitaminas por la letra “B” y el número, como ocurre con la niacina (vitamina B3) y el ácido pantoténico (vitamina B5) que son conocidas por este nombre en Francia y Gran Bretaña, mientras que en Alemania y EE.UU. se las llama B5 y B3.

 

El complejo B

Es frecuente encontrar asociaciones de vitaminas del grupo B denominadas como “complejo B”. Suelen incluirse las vitaminas B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina), B8 (biotina), B9 (ácido fólico) y B12 (cobalamina);  algunos laboratorios también incluyen la B7 (colina e inositol) y la B10 (PABA).

Se han descubierto mas de 15 sustancias distintas dentro del grupo B, pero algunas de ellas se han descartado del complejo B, por no estar confirmado su carácter vitamínico (p. ej.: B4, B7, B10...) en el hombre; o bien, por no estar confirmada su función en el organismo (B15 o ácido pangámico, etc).

En general, en Terapia Ortomolecular, se trabaja más con el complejo B que con cualquiera de las vitaminas aisladas, debido a que es más efectivo y menos perjudicial. La prolongada ingestión de cualquiera de las vitaminas del grupo B aislada puede ocasionar un agotamiento significativo de las restantes (por desequilibrio en las proporciones).

 

Características generales de las vitaminas del complejo B

-         Son hidrosolubles: pasan al agua de remojo o cocinado, se pierden con la cocción y, en general, no se almacenan (eliminándose el excedente diariamente por la orina).

-         Tienen sinergia entre ellas y con la vitamina C.

-         Las vitaminas del complejo B funcionan en muchas reacciones esenciales del metabolismo intermediario. Tienen tropismo de actuación preferente en el sistema nervioso (muchas son denominadas neurotrópicas: B1, B6 y B12), en epitelios y faneras (especialmente: B2, B5, B8 y B10) o en la sangre (antianémicas: B6, B9, B12)

-         Son abundantes en las semillas no refinadas (granos, cereales, frutos secos...), por lo que la dieta refinada será carente de muchas vitaminas del complejo B.

-         Fuentes fundamentales son la levadura de cerveza y germen de trigo.

-         La carencia de ellas es frecuente que se presente en forma de deficiencias múltiples de vitaminas B y proteínas; por ello es necesaria una dieta equilibrada. Los síntomas de carencia general, de la mayoría del complejo B, son alteraciones del sistema nervioso, de la actividad muscular y cardíaca, de las mucosas, de la piel y las faneras.

 

Aplicaciones del complejo B

Aunque cada una de las vitaminas que vamos a estudiar por separado tienen acciones beneficiosas, es mejor trabajar siempre con el complejo B. Si hemos de trabajar con una vitamina B aislada durante bastante tiempo, mejor acompañar el tratamiento con un complejo B, para evitar desequilibrios metabólicos.

Otra alternativa, mucho más utilizada, es no trabajar nunca con vitaminas B aisladas, sino dar el complejo B en un solo producto, en afecciones como las siguientes: en hipovitaminosis general, malnutrición y alcoholismo, hepatopatías (cirrosis, degeneración grasa...), deshabituación y desintoxicación de drogas y fármacos, en diabetes; en afecciones psíquicas y mentales, en el estrés psíquico o físico; en afecciones dérmicas, de cabello, piel y uñas; en el deportista, en la embarazada, en la mujer lactante, en malabsorción crónica, etc.

Deberemos valorar la necesidad de una vitamina B aislada o el complejo B. En general, daremos una vitamina específica en una manifestación clínica muy evidente de carencia de esa vitamina, o en casos que la afección haya mostrado una mejoría importante ante el tratamiento aislado con la misma.

Las dosis habituales de complejo B son difíciles de determinar porque dependerán del laboratorio utilizado. P. ej.: las asociaciones de vitaminas B en un complejo B más frecuentes son con las dosis mostradas en el cuadro, para este ejemplo, la posología en un caso agudo sería de 3 comprimidos al día; para un caso crónico o más leve, de 1 comprimido al día.