¿Qué son los suplementos dietéticos?

 

Los suplementos dietéticos están en la frontera entre los alimentos y los medicamentos. 

Se encuentran en forma de comprimidos, cápsulas, ampollas bebibles, granulado, en polvo y concentran en un mínimo volumen el máximo de nutrientes naturales, tanto de origen mineral como vegetal.

 

Con los alimentos tienen en común el hecho de que se toman por vía oral y con los medicamentos en sus propiedades terapéuticas.

 

En líneas generales tienen las siguientes propiedades:

 

- salvar las deficiencias en principios vitales ( minerales, vitaminas, enzimas, aminoácidos, ...) de la alimentación actual, a menudo demasiada refinada, desnaturalizada y desequilibrada.

 

- aumentar la resistencia de nuestro organismo frente al estrés, enfermedad y el cansancio físico o mental.

 

 

¿Qué podemos esperar de los suplementos dietéticos?

 

No son la panacea para curar todas las enfermedades, pero sí que pueden proporcionar mejora en la salud de las personas. Esta mejora  puede ser a nivel preventivo, aumentando las defensas, mejorando la asimilación de nutrientes y favoreciendo la eliminación de toxinas , al mismo tiempo que se gana energía combatiendo el cansancio físico o mental.

 

 

¿Cuándo se puede necesitar tomar un suplemento dietético?

 

En determinadas circunstancias o etapas de la vida. En estos estados, el cuerpo demanda un aumento de nutrientes para poder hacer sus funciones adecuadamente.

 

- En una alimentación desnaturalizada: cuando la dieta es a base de productos refinados y desvitalizados y pobres en productos naturales, frescos e integrales.

 

- En las dietas de adelgazamiento artificiales o poco equilibradas: es conveniente controlar un aporte suficiente de nutrientes.

 

- Embarazo: en la gestación las necesidades aumentan considerablemente sobre todo de ácido fólico, hierro, magnesio y calcio entre otros.

 

- Lactancia: etapa en la que ciertos nutrientes son de gran importancia y necesidad como la vitamina A, D , C , B6 entre otros.

 

- Durante el crecimiento: en esta etapa se deberán controlar los aportes de vitamina C, D, A, B junto con los minerales calcio, magnesio y el hierro.

 

- En la vejez: debido a ciertos factores que aparecen en cierta edad, como una dieta poco variada y de baja calidad vitamínica, es necesaria una suplementación de vitaminas y minerales ya que la capacidad para absorber estos nutrientes de la comida es disminuida notablemente.

 

- Convalecencias, anemia y debilidad: en estas circunstancias los suplementos son de gran ayuda para llevar al organismo en estado de equilibrio, salud y vitalidad.

 

- Situaciones de estrés: ante situaciones en las que existe una gran tensión nerviosa, las glándulas suprarrenales segregan una mayor cantidad de adrenalina y de otras hormonas que intervienen en estos procesos. Es en estas situaciones cuando se precisa una ingesta de Vitamina C más elevada, ya que de esta vitamina no hay reserva en nuestro cuerpo. Una situación de estrés mantenido durante tiempo hará que el sistema inmune se debilite, propiciando a padecer infecciones .

La vitamina E y la del grupo B, son importantes en estos casos también.

 

- Azúcar y alimentos azucarados: el azúcar (sacarosa) no aporta ningún tipo de vitamina a nuestro cuerpo, sino todo lo contrario, las roba para poder metabolizarse o transformarse. Se trata de la vitamina B1. 

Otra vitamina que no hay reservas en nuestro cuerpo, por lo que hay que aportarla a través de los alimentos.

 

- Medicamentos: la toma de estrógenos por parte de la mujer ( píldoras anticonceptivas) repercute negativamente en las disponibilidades del organismo femenino sobre la mayor parte de las vitaminas. 

Ciertos antibióticos, laxantes, antiespasmódicos, sulfonamidas y sobre todo cuando se toman durante tiempo prolongado, es necesaria aumentar el aporte vitamínico.

 

- Deporte: en la practica de deporte y más si es de tipo intenso y duradero, se recomiendo para el buen mantenimiento del organismo, una buena ingesta de nutrientes entre ellos antioxidantes los más importantes.