EL PROPÓLEO


El propóleo o própolis es un producto de las abejas. Se trata de una sustancia resinosa que protege los capullos e impide que se sequen. Las abejas recogen el propóleo y lo utilizan como una especie de cemento para reparar los agujeros y las grietas de sus colmenas. También lo usan para fijar los panales y pulir las celdillas en las que la reina pone sus huevos.


La composición del propóleo es tan compleja como la del polen. Su composición es de un 30% de diferentes ceras, un 55% de resinas, un 10% de aceites etéricos y un 5% de polen.



El propóleo es un antibiótico natural gracias al cual se pueden prevenir o incluso llegar a curar toda clase de infecciones.

El propóleo no sólo combate los virus, sino también los hongos y bacterias.


Hoy en día podemos encontrar el propóleo en diferentes presentaciones y combinado con otras sustancias relacionadas con las infecciones como la equinacea. Lo encontramos en pastillas, en extracto, en Jarabe, en viales, etc. y también para las infecciones externas,  en forma de geles, jabones y ungüentos.